La desigualdad estructural impide la justicia social

Vivimos en mundo cada vez más desigual. La pandemia no ha hecho más que acentuar una tendencia que ya venía en ascenso antes de la llegada del coronavirus. La movilidad social ascendente que existía en los años 1940 ha disminuido de manera considerable en la actualidad. Un artículo publicado por Naciones Unidas explica los efectos que esto tiene, y destaca como uno de los más graves la imposibilidad de salir de la pobreza que tendrán las generaciones venideras.

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